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Archivo mensualabril 2017

DECLARACION: TODO 11 TIENE SU 13. EN DEFENSA DE LA REVOLUCION

Por el Comité argentino de solidaridad con Venezuela

A 15 años del frustrado golpe de estado cívico-militar perpetrado entre el 11 y el 13 de abril de 2002 en contra de la Revolución Bolivariana y del Comandante Hugo Chávez, a quien depusieron, secuestraron e intentaron asesinar, el Comité Argentino por Venezuela en conjunto con la Embajada de la hermana República Bolivariana de Venezuela, realiza esta charla/conversatorio para recordar y actualizar, en su evidente vigencia, la enorme conspiración internacional que se perpetró y se perpetra actualmente, en contra del valeroso pueblo venezolano, con la complicidad de los mismos golpistas del 2002.

Pese a algunas optimistas interpretaciones iniciales y parafraseando al Comandante eterno, cuando se habla de intervencionismo norteamericano no se trata de tal o cual presidente sino de una política imperial histórica y persistente, y para confirmarla no solo vamos a analizarlo en todo su explícito despliegue a través de las actuales acciones de la MUD, del Comando Sur y de su operador político el Secretario General de la OEA Luis Almagro, sino que lo corroboramos en el actual padecer del pueblo sirio.

Creemos que en la disputa venezolana se juega gran parte del destino del proceso de la Patria Grande. Nos ha fortalecido el triunfo de Lenin Moreno  en Ecuador. Nos siguen impulsando la histórica revolución cubana y el proyecto plurinacional que conduce el presidente Evo Morales. La resistencia contra el neoliberalismo se robustece cotidianamente en Brasil y Argentina y puede reencarnarse en los liderazgos vigentes de Lula y Cristina.

Es en este contexto que la revolución conducida por el Presidente Maduro viene sorteando todos los escollos que se le imponen.

Como decimos siempre en esta etapa global de desinformación, distorsión y mentiras,   se hace indispensable hacer lo más seguido posible estos encuentros de recuerdo y actualización que dotan a nuestro compañeros/as de elementos indispensables para enfrentar la batalla cultural que damos cada día, en cada lugar, en las conciencias de nuestros pueblos.

Qué asco el choripán

Por Enrique Lacolla

¿Será que los argentinos no olvidamos ni aprendemos nada? El gorilismo residual marchó el sábado hacia Plaza de Mayo. Pero el núcleo del problema es la tenacidad del plan maestro del régimen y el choque hacia el que va con la masa trabajadora.

Dos hechos han señalado el fin de semana. Uno, la manifestación de apoyo al gobierno de Mauricio Macri. El otro fue el triunfo del candidato oficialista Lenin Moreno en el balotaje en Ecuador.

La manifestación progubernamental que se verificó el pasado sábado tuvo un aporte importante de asistentes, que los medios oligopólicos magnificaron fuera de medida, toda vez que estimaron la concurrencia igual o mayor a las marchas convocadas por la CGT o los docentes para protestar contra la política económica y laboral del actual gobierno. De cualquier manera la concurrencia fue lo bastante numerosa como para que un escalofrío de placer recorriera la espalda del gobierno. El presidente Macri salió a celebrarla de una manera que una vez más, por si hiciera falta, volvió a reflejar el carácter de clase de la presente administración y el tipo de sensibilidad que suele embargar a sus seguidores. Con el estilo desvaídamente persuasivo y falsamente familiar que lo distingue, el presidente salió a celebrar lo “conmovedor” de una marcha que enalteció como espontánea. Al revés, señaló, de las movilizaciones que la oposición convoca en base al atractivo que supondrían la promesa de un choripán y de un traslado en ómnibus.

Difícilmente se puedan resumir de forma más acabada las facetas snobs de la sociedad del medio pelo y el asco que la clientela de Cambiemos siente respecto al pueblo, que en la pieza oratoria del presidente. Esos argumentos –si se los puede llamar así- recogen lo más rancio de la propaganda gorila, para la cual las masas populares carecen de una capacidad de raciocinio propio y se mueven sólo al son del bombo y en la estela del perfume de un choripán. Esas expresiones no alcanzan, por supuesto, las honduras de odio de “La fiesta del monstruo”, el panfleto de Borges y Bioy Casares contra el primer peronismo. Lo que no es de extrañar atendiendo no tanto a la enjundia de los personajes sino al hecho de que los tiempos han cambiado y que ese asco visceral de señorito de Barrio Norte ha vivido y ha sido sumergido por la democratización plebeya del último medio siglo. No hay mal que por bien no venga.

Está claro que los sectores medios pueden copar brevemente el centro de Buenos Aires sin mayor esfuerzo ya que viven allí o en los barrios que le son próximos y no necesitan, por lo tanto, ser transportados en ómnibus ni “remojar las patas en las fuentes de la plaza de Mayo” como ocurriera, para escándalo de la gente bien, en la épica jornada del 17 octubre de 1945. Algo parecido ocurre en ciudades como Córdoba. Pero en definitiva lo que cuenta no es este cotejo adolescente por ver “quién la tiene más larga”, sino la dinámica social que mueve a los participantes en las marchas. En este sentido hay que observar que, en las convocatorias más importantes efectuadas en la última década por lo que no podría llamarse de otro modo que la “oposición al peronismo” (incluso cuando este no se encuentra en el poder) lo que se ha percibido es su carácter fugaz y en definitiva socialmente inconsistente. La marcha del “ingeniero” Blumberg por el problema de la inseguridad o las concentraciones variopintas organizadas para resistir la 125 y defender “al campo”, fueron bastante cuantiosas pero pasaron sin pena ni gloria. La presencia de las masas organizadas por los sindicatos en las calles es en cambio un dato recurrente y que acompaña a la evolución del país desde 1945 en adelante. Nos encontramos ahora en las vísperas de un paro general para protestar contra la política económica del gobierno, huelga que ha sido forzada por la presencia de las multitudes y las organizaciones gremiales en la calle, que pasaron por encima de la prudente conducción de la CGT. ¿Vamos a suponer que en el caso de que el reclamo vaya a ser desoído por el gobierno –cosa que damos por segura- ese rechazo no va a tener consecuencias y que estas no se airearán otra vez en el espacio público?

Por muy dividido que esté el frente popular, no podrá hacer otra cosa que reaccionar con dureza ante una negativa gubernamental. Y esta puede darse por descontada toda vez que este es el gobierno del régimen, cuya razón de ser no es otra que imponer el programa macroeconómico que está llevando adelante. No se trata, como hemos dicho en otras notas,  de equivocaciones susceptibles de ser corregidas, sino de un proyecto deliberado, para el cual el retroceso industrial y el desempleo no son las consecuencias no deseadas de un plan que se propondría volver a lanzar el desarrollo, sino justamente el producto buscado de una política de tabula rasa que pretende disciplinar a la Argentina para enmarcarla dentro del ordenamiento neoliberal del mundo. La destrucción del empleo es una de sus metas.

Esa es su razón de ser y no va a modificarla mientras no se vea afectado en su estabilidad política. Probablemente sea este el motivo por el cual se ha lanzado a especular a priori sobre presuntos intentos de desestabilización ejercidos en su contra. Se cura en salud, pues sabe que es posible que la situación pronto se le torne difícil o incluso insostenible en el plano del orden público cuando continúe con su programa. El gobierno está lanzado a un curso de acción que tendríamos que calificar como suicida, si no fuera porque los ministros impregnados por la psicología autoritaria de los CEO carecen de los más elementales reflejos políticos y quizá no terminan de dimensionar la magnitud del problema que han creado. Un país no es una empresa, y no se prescinde de las clases sociales con un telegrama de despido.

Si, como es de prever, el gobierno sigue el rumbo actual después del paro del jueves, es posible que, más allá de las divergencias y peleas internas, se vaya esbozando en el campo sindical, incluida la titubeante dirección de la CGT, un plan de lucha que apunte a ocupar el espacio público y que, por imperio de las circunstancias más que por motivaciones ideológicas, haga frente común con las fracciones de un peronismo que a su vez tengan que buscar un acuerdo dentro del marco partidario. Estas son las incógnitas a resolver de cara a las elecciones de octubre.

BASES MILITARES EN ARGENTINA: “LA PAZ DE NUESTRO PAÍS ESTÁ EN JUEGO”

Así lo advirtió Elsa Bruzzone, profesora de Historia, especialista en Defensa, Geopolítica y Recursos Naturales, y vicepresidenta del Centro de Militares para la Democracia Argentina, sobre el acuerdo de cooperación y defensa firmado entre el presidente Macri y el exmandatario norteamericano Barak Obama.


En una extensa charla, Bruzzone explicó lo que implica esta instalación de bases militares desde el punto de vista geopolítico, pero también productivo. “Todo esto implica una militarización, porque los dos continentes que más le interesan a Estados Unidos son África y América Latina y el Caribe, porque tenemos absolutamente todo: agua, hidrocarburos, minerales, tenemos las tierras más fértiles para producción de alimentos, las mayores reservas de agua dulce del planeta están acá, la biodiversidad, el 80 % de los medicamentos que se elaboran en el mundo se hacen con base en plantas que están en los bosques, en las selvas y en las floras regionales”.

Con el fin de controlar esos recursos es que se instalan bases militares, por lo que la especialista agrega que “ya nuestra región está sembrada de bases militares con distintos pretextos, que van desde la lucha contra el narcotráfico a la ayuda humanitaria y los desastres naturales”, se explayó la analista.

Para escuchar la entrevista completa, hacé clic en el audio.

Fuente: Unidiversidad

“Un paro sin piés ni cabeza”

Y un periodista con piés, que perdió la cabeza
Por Daniel Parcero

“Allá lejos y hace tiempo” Ricardo Roa, autor de la editorial del martes 11 de abril del corriente año, en Diario Clarín, y que lleva por título “Un paro sin piés ni cabeza”, fue un joven trabajador de prensa comprometido con su oficio, hasta convertirse en periodista vocero de los intereses del medio que lo recategorizó a CEO del oligopolio, categoría no contemplada por nuestro Convenio Colectivo.

Mientras la mayoría de quienes fuimos sus compañeros-colegas de los años 70-80-, seguimos dando batalla por la cláusula de conciencia que implica un derecho de los periodistas, que tiene por objeto garantizar la independencia en el desempeño de nuestra función profesional, él optó por cruzar la barrera y jerarquizar su standard de vida, aceptando el valor empresario puesto a su conciencia.

En algún momento, antes de aquella “conversión”, supo ser como trabajador de prensa, un periodista ligado al quehacer sindical, manteniendo una fluida relación con el sindicalismo, y sobre todo con aquellos sindicalistas que representaban la línea más combativa, demostrando en sus notas -en el mismo medio periodístico que hoy “orienta”-, una verdadera responsabilidad con el ejercicio ético de la comunicación social.“Pero fue allá lejos y hace tiempo”.

Ahora afirma por ejemplo que 1- “Contra la lógica sindical, los gremios docentes aplican una lógica sindical propia” entendiendo que los docentes decidido 2-“Casi una huelga por tiempo indeterminado”. Y agrega que 3-“cualquier dirigente sindical sabe que los paros por tiempo indeterminado fracasan”, dando por primicia de su parte 4 -Habría sido una excepción que éste paro triunfara. Como era de esperar no lo fue”.
Con respecto a la decisión posterior a la represión –a la que el periodista CEO de Clarín denomina 5-“resfriegas”, reafirmando que “No hubo salvaje represión”- desatada por determinación del Gobierno contra los docentes el pasado domingo frente a Plaza de los Congresos, y haberse instalado finalmente la Carpa Escuela/itinerante y declarado el paro del martes, sostuvo que 6-“el Gobierno no quiso que los docentes ocuparan por la fuerza el espacio público que está tratando de recuperar” Y por último tras certificar que la lucha docente “de Baradel y compañía ha sufrido una derrota”.

1- En la lucha sectorial solo existe una lógica sectorial. Pero, lo que incomoda al vocero de Héctor Magnetto, es que ésta acción desplegada por los sindicatos docentes, tiene el dignísimo valor agregado, que encierra una reivindicación solidario extra, como es, que de quebrarse el autoritarismo gubernamental por no abrir la paritaria docente, el abanico del debate sindical paritario se abre para todos. Que no pretenda Roa confundir a los lectores con argumentaciones de lógicas sindicales entendidas no desde el sindicalismo, sino desde la visión empresaria que defiende.
2- La huelga docente, ni “casi”, se trata de una huelga por tiempo indeterminado, porque las medidas adoptadas por los sindicatos docentes, aún transitan en el plano táctico, como en el caso de la superestructura gremial en sus distintas expresiones. Y en tanto el autoritarismo presidencial persista, podremos estar hablando de otro tipo de acciones, que aún se encuentran en debate. Roa vivió los 60-70 también los 70-80, calro que no sólo ha vendido su conciencia, sino que el ejercicio del trámite comercial, hubo una parte de sus archivos que parece Magnetto se encargó de incinerar. Es comprensible.
3- 4 Clarín miente, ya lo sabemos y Roa también, vayamosló entendiendo. Es absolutamente mentira que las huelgas por tiempo indeterminado siempre hayan sido un fracaso. Y solo por recordar una histórica contemporánea, vayamos a la gran huelga salinera de La Pampa, iniciada en octubre de 1971 y que permaneciera indoblegable hasta principios de marzo de 1972, sin haber sido derrotada, en la que una vez concluída sin haber sido derrotados, aun la viviendas de aquellos históricos dirigentes liderados por Eugenio Kambich, se encontraban abarrotados de alimentos aportados por la comunidad con la que aún podrían haberse mantenido por largo días más en huelga.
5. Que para Roa, no hubo represión frente al Congreso y solo refriegas, es buscarle una caracterización menos “beligerante” “armoniosa”, a un hecho represivo inocultable que fue registrado gráficamente de manera casi instantánea por las redes sociales y cámaras televisivas. Salvo que en el ejercicio de aquella transacción comercial de su conciencia, Magnetto también se haya apropiado de la autonomía visual de su periodista.
6- Tampoco es cierto, como afirma Roa, que el Gobierno trata de recuperar el espacio público, que los trabajadores hayamos decidido ocupar por la fuerza. En realidad se trata de acción táctica, por el momento, porque es parte de la Patria que nos pertenece, frente al avance sistemático, sobre aquellos espacios, por parte de la primera línea de batalla del ejército colonial que representa Macri y sus cadetes escribas, con piés y que perdieron la cabeza.

TRUMP, VOLANDO A MOSCÚ

por José Luis Marchetto García

La tercera guerra mundial ya comenzó después del atentado, sospechosamente autoatentado, del 11S, con la invasión de Afganistán. Ahora el imperio que inventó guerras para enriquecerse y hacer sobrevivir al sistema capitalista, quiere dirimir su supremacía de superpotencia con quienes amenazan su expansionismo ilimitado junto a sus socios menores de la OTAN.

Trump responde al prototípico personaje, siniestro y grotesco, de la película “Volando a Moscú” de S. Kubrick. Pero convengamos que no se trata de un personaje y de una película satírica, es la realidad y la realidad de un sistema, el capitalismo, que siempre ha hecho gala de músculo bélico para imponer su lógica de explotación y saqueo colonialista. Como dice FAM, EEUU exporta sus crisis al mundo periférico, y si no puede exportarlas las impone con invasiones, saqueo y genocidios. Ahora bien, tampoco acepta un mundo multipolar.

De allí que mientras comía con el presidente chino Trump haya mandado 59 misiles contra Siria y, para rematar la jugada amenace a Corea del Norte, vecino de China. Después “probó” su nueva madre de todas las bombas sobre suelo afgano. Sea como fuere estamos en manos de un sistema depredador cuya inconsciencia e irresponsabilidad solo es comparable con su afán de acumular y acumular riqueza, dirigido por un fanfarrón invertebrado, según la acertada definición de E. Lacolla.

El coro polifónico de colonialistas europeos, se apresuró a apoyar al cowboy, respondiendo servicialmente al chasquido de dedos del yanqui. Desde el “socio listo” Hollande hasta el inefable franquista, especie de Fernando VII del siglo XXI, Rajoy. EEUU necesita salir de su crisis, en 1917 y 1941 lo logró embarcándose en las dos mayores matanzas interimperialistas del siglo XX, erigiéndose en 1945 como el mayor acreedor de la Europa desvastada por la contienda y afirmando su papel de gendarme del occidente opresor y esclavista.

Después inventó su “necesaria” intervención en Corea, en Vietnam, en Panamá, en Grenada, su apoyo a Inglaterra en la nueva invasión de las Malvinas de 1982, su Trío de las Azores para aplastar a Irak, y sus dibujos en Autocad de supuestas armas de destrucción masiva de Saddam, para arrasarla, en venganza a su autoatentado de las Torres Gemelas.

Su absoluto deprecio por la humanidad lo hace un monstruo peligroso. Ya sabemos que del capitalismo solo podemos obtener lodo y sangre.

GALASSO: “SI CRISTINA FERNÁNDEZ DECIDIERA NO IR, NO HAY SEGUNDA LÍNEA.”

Con el kirchnerismo salimos de una crisis y a muchos de nosotros eso nos llevó a suponer, erróneamente, que teníamos ganada la batalla cultural.  Las revoluciones nacionales, para asegurarse, tendrían que seguir el ejemplo de Cuba. Cuba fue una Revolución Nacional y anti-imperialista. Era una colonia norteamericana que, para asegurar la Revolución, tuvo que expropiar y establecer un régimen fuerte.

Por Leonardo Cajal

El Entrevero

24/03/2017


Una tarde de marzo.

La tele muestra la marcha de guardapolvos blancos, que parece no tener fin. “¡Impresionante!” dice el maestro, mientras se acomoda y se sienta.

Una gata negra sigue su camino entre los pies distraídos, en busca de cordones para destrozar.

El paisaje se hace libro.

Y me pregunto, antes de iniciar: ¿qué secretos guardarán las paredes de esta casa de barrio de la Avenida Asamblea?

¿Qué significa hablar hoy de pensamiento nacional?

Hablamos de pensamiento nacional porque la Argentina fue organizada con la llegada de Mitre al poder en 1862 como un país semicolonial, un país que tiene bandera, himno y escarapela pero su política estuvo subordinada al Imperio Británico hasta el ´45.

Ya con Yrigoyen se había avanzado algo, pero después del ’45 vino un período importante, donde se consolida una forma de encarar los problemas, nuestros propios intereses; ahí nace el Pensamiento Nacional.

Pero después del ´55 volvemos a caer, otra vez, en esta situación.

Hay una gran parte de la sociedad argentina, especialmente en los sectores medios, que están influidos por la clase dominante vinculada a los intereses extranjeros, como ocurre actualmente y como ocurrió a través de casi toda la historia.

Entonces, la manera de dominar económicamente un país es lograr que sus habitantes no tengan un pensamiento nacional, sino que piensen “al revés”, como decía Arturo Jauretche.

Que cuando un amigo le anuncia a otro que sale un fin de semana a Mar del Plata o a Córdoba, dice “me voy para afuera”, cuando en realidad va “para adentro”.

Es decir, tiene un pensamiento “al revés” porque cree que el “adentro” es el Atlántico, Europa, cree que los principales autores son los europeos y que la Argentina está “abajo” no solo en el planisferio sino en el mundo, como un país de segunda categoría.

Se piensa de manera colonial en función de los intereses que no son los intereses argentinos.

En pocas palabras el pensamiento nacional es el contra-discurso con respecto a una clase dominante, que persiste en entregar el país y vincularse económicamente a los intereses anti-nacionales.

¿Tiene algún punto de encuentro esa manera de pensar antinacional con el momento actual en el que atraviesa el país?

La ciudad de Buenos Aires es una ciudad esencialmente administrativa y comercial que tiene muy pocas industrias y, por lo tanto, predominan las clases medias, formadas por los grandes diarios (Clarín y La Nación); especialmente, por la enseñanza tradicional de los colegios y por los grandes intelectuales del sistema.

Entonces formulan un pensamiento que hace  posible que gran parte de la sociedad piense no nacionalmente sino en función de los grandes intereses de las empresas extranjeras, trayendo como consecuencia la llegada de este hombre al poder.

¿Y la izquierda tiene algún rol en esto?

Gran parte de la izquierda ha pensado “en ruso”.

El PC, por ejemplo, ha pensado en chino, no ha pensado en Latinoamérica.

Recuerdo una anécdota de un amigo que estaba en esa izquierda no nacional; lo llevaron en una delegación a Vietnam y tuvo la suerte de conocer al General Giáp, que fue el que “paró” a los yanquis en Vietnam.

A través de un traductor le preguntó ¿cómo fue posible defender la soberanía de un pequeño país frente a una gran potencia?

Y el general Giáp le respondió “Lo fundamental es conocer profundamente la historia”.

Y cuando volvió a Buenos Aires, cuenta mi amigo, empezó a estudiar historia, historia vietnamita.

¿Cuáles son los mojones de la argentinidad en nuestra historia?

Especialmente la resistencia de los pueblos del interior, la resistencia del Chacho Peñaloza, de Ricardo López Jordán y de Felipe Varela a la política centralista de Buenos Aires.

Después, todo ese mundo de las montoneras del interior, que confluye un amplio sector de las clases medias, da origen al radicalismo, que no tiene nada que ver con el actual.

Es decir, el radicalismo del Yrigoyen conspirador, el que luchaba por el sufragio libre, el que se consideraba él mismo como padre de los pobres y que ganó dos elecciones con cifras apabullantes.

Otro mojón es el 17 de octubre de 1945 cuando esos hombres del interior, que se han vuelto obreros, rescatan a Perón cuando ha sido desplazado del cargo; y, por último, creo que también el desarrollo que tuvo el período iniciado en 2003, donde el kirchnerismo surge como una expresión popular que sacó el país del infierno, como decía Néstor, y lo llevó a una situación muy favorable, aunque lamentablemente ese proceso ha sido interrumpido.

Recuerdo que durante esos 12 años las juventudes cantaban que a los ´90 no se volvía más. ¿Qué pasó?

Creímos que la batalla estaba ganada.

¿Y en dónde estamos hoy entonces?

Estamos en algo muy parecido a la contrarrevolución, a la recuperación de una política neoliberal que se expresa en una política dirigida, por un lado, a bajar los salarios, para eso es conveniente que no haya desarrollo industrial porque tiene que haber desocupación.

Por otro lado, se produce un fenómeno de trasvasamiento de riqueza, de los sectores populares a los sectores más concentrados, de algunas empresas nativas u hombres que hace tiempo están en la República Argentina (como los Macri, los Martínez de Hoz, los Bulgheroni) a las multinacionales y el dinero, en definitiva, se va al exterior, porque se endeuda al país para traer dólares.

Dólares que se pasan a pesos, se hace la bicicleta financiera para obtener intereses aprovechando las altas tasas de interés, y después se los fugan empresas off-shore, guaridas financieras donde hay varios países, incluso EEUU y empresas como las que se han creado en Panamá por este estudio Mossack-Fonseca que le creó 40 empresas off-shore al grupo Macri.

Estas empresas tienen acciones anónimas, nominativas, no ejercen actividad industrial ni empresarial, son parte de lo que se conoce en el mundo como capitalismo financiero sobre el capitalismo productivo.

Usted llama “nuevo pacto del coloniaje” a la ley de entidades financieras de Martínez de Hoz, que continúa vigente y supo sobrevivir a estos 36 años de democracia. ¿Por qué piensa que no se derogó?

Es un poco debido a la crisis que está sufriendo la dirigencia política argentina, una crisis bastante grande que se manifiesta incluso en el ámbito gremial.

No se han llevado las cosas hasta las últimas consecuencias como debieron llevarse, y han quedado algunas cosas en pie, que son las que han permitido volver a la gente que nosotros decíamos “Se van se van y nunca volverán” en épocas en que se iba Lanusse.

Lamentablemente hay que tener fuerza para eso, audacia y dirigentes capaces.

En general esto ocurre en estos países, donde la mayor parte de los economistas son formados en la Facultad de Ciencias Económicas, donde yo pasé algunos años.

Tienen un concepción anti-nacional, se los forman desde una visión de la economía liberal, donde el mercado se regula solo, donde el Estado no tiene que intervenir, en donde se deben hacer blanqueos de tanto en tanto para limpiar los dineros negros que se acumulan.

Entonces, son varias las razones que se conjugan para que algunas cosas que debieron hacerse no pudieran realizarse.

¿Y qué ocurre en el campo de la historia?

Ocurre algo similar.

Se ha dado margen a quienes creemos que la historia oficial es falsa para que podamos hablar y hacer cursos en las universidades, pero no se ha logrado desplazar a la vieja escuela.

Y ahora los tenemos otra vez en las universidades con los viejos próceres como Rivadavia y Mitre que, prácticamente con Martínez de Hoz, han sido exponentes del capital extranjero.

Usted también realiza una crítica a la escuela social y económica que hoy domina la enseñanza en los profesorados y en la universidad.

¿Por qué piensa la Educación Superior enseña desde una Historia Oficial reformada?

La universidad se ha enriquecido en la metodología, tanto José Luis Romero como Tulio Halperín Donghi empezaron a tomar en cuenta a la Escuela de los Annales de Francia, que era una escuela que decía algo correcto, porque no se puede hacer historia sin conocer la geografía, la estadística, la demografía, es decir, todas las circunstancias en las que se desarrolla la historia, enriqueciendo la investigación.

Por lo cual Halperín, que siempre fue antiperonista, mejora y moderniza la historia oficial: ya no se trata de “civilización o barbarie”, como decía Sarmiento, se trata de una historia donde el pueblo no es el protagonista principal, sino las minorías enriquecidas de la Pampa Húmeda.

Dije muchas veces que Halperín Donghi trampeaba al hablar del 16 de junio del ´55.

Omitía la enorme mortandad que provocó la masacre de la aviación con los bombardeos, dejando cerca de 400 muertos.

Nadie de sus discípulos recogió el guante, hasta que Fernández Díaz, del suplemento Enfoques del diario La Nación, le hace un reportaje a Halperín y le comenta lo siguiente: “dicen que Ud. es tendencioso en la interpretación de la Historia, dicen que conoce los hechos pero algunos los omite y otros los menciona”.

Y Halperín Donghi, quizá por su edad (cuando uno está pasando los 80 y ve que “se va acabando el piolín” se sincera), dice: “Yo soy tendencioso, todos los historiadores somos tendenciosos.

Lo que pasa que me ha salido un rival, un tal Galasso, que dice que yo soy tendencioso porque hago referencia a la quema de las iglesias y no a los 400 muertos durante todo el día; y sí, efectivamente, soy tendencioso”.

Es por tal motivo que en la enseñanza de la historia debería decírseles a los chicos “Hoy vamos a ver historia según la interpreta tal o cual, y mañana veremos a otro”,  sea a José María Rosa, Fermín Chávez y demás.

Eso no se hace porque los maestros lo desconocen, tampoco tienen por qué saberlo.

En cuanto a la formación para la enseñanza de la historia, ¿piensa que nos sobra un poco de Gramsci y nos falta algo de Jauretche?

Claro, Jauretche es siempre una mala palabra. Scalabrini Ortíz lo mismo, y Hernández Arregui más aún, porque quizá sea el intelectual de mayor nivel cultural del siglo XX.

Y los chicos seguro que no saben quién es.

Se da un hecho extraordinario: porque habiendo televisión desde 1951, y habiendo muerto Scalabrini en 1959, no aparecieron nunca en la pantalla chica.

Peor aún Arregui, que murió en 1974.

El único que rompió con ese cerco fue Jauretche, por su carácter enérgico y hasta agresivo.

Además era polemista.

Iba siempre con un cuchillito debajo del saco.

Lo invitaron un día a una polémica, y terminó corriendo por el set a un tipo con el cuchillo, y eso daba rating.

Al mismo tiempo Jauretche publicaba “El Medio Pelo en la sociedad argentina”.

Logró vencer por su carácter, por su tozudez, pero los otros dos no.

Es increíble…

¿Ese desconocimiento del docente a la hora de enseñar historia hace de él un ser incompleto, un ser inacabado?

No, lo que ocurre con el docente es lo que ocurre con el periodista.

Puede saber muchas cosas pero si el dueño del diario tiene una orientación distinta no puede pelear, está en debilidad para decir lo que él quiere, tiene que decir lo que el diario piensa.

En los docentes jóvenes, por el contrario,  ha habido cambios muy importantes.

Durante el kirchnerismo hemos dado charlas en universidades, en facultades.

Recuerdo una en el ND Ateneo colmado con 700 personas; era un momento en que salíamos de una crisis.

Eso nos llevó a suponer, erróneamente, a muchos de nosotros, que teníamos ganada la batalla cultural.

Pero no la teníamos ganada porque los canales de televisión han preferido llamar a Marcos Aguinis y no a mí, que desde el año ’63 escribo y he publicado 71 libros.

¿En los 12 años de kirchnerismo lo llamaron de la TV pública?

Del Canal Encuentro nunca.

Un director de ahí hizo la película donde aparece San Martín, me mostró mi libro sobre San Martín todo marcado, y me dijo que se había guiado con mi obra.

Hay que entender que el kirchnerismo surgió como algo improvisado.

Nadie sabía quién era Kirchner; entonces, es ahí donde empiezan a aparecer los trepadores.

Gente como Pacho O´Donnell por ejemplo, o Gabriel Di Meglio, un historiador joven y que se ubica rápidamente, acen elogios y van a todas las reuniones.

A mí no me gusta ir a ver un cantante en la Rosada, además no me gusta usar saco y corbata.

¿Cómo ve la realidad del campo nacional hoy?

Si Cristina Fernández decidiera no ir, no hay segunda línea.

Ella hizo a un lado a Jorge Taiana, que era uno de las personas de mayor prestigio, serio.

Consideran también que Agustín Rossi no tiene tanto alcance, si bien se desarrolló muy bien como diputado y como ministro.

Ahora, yo pregunto ¿será Daniel Scioli quien se enfrente al macrismo en las próximas elecciones?

Si se pierden las legislativas de octubre, tenemos macrismo hasta el año 20.

 

Jauretche en su última charla plantea que la historia debe tratársela desde un método inductivo y en relación con la cultura del lugar. ¿Hay un método para el estudio de la historia?

 

Te voy a ser absolutamente franco, cosa que en público es más difícil.

Creo que tanto Jauretche como Scalabrini habían leído mucho marxismo.

Scalabrini lo dice, que fue marxista de joven.

Por ejemplo, el “medio pelo” es un análisis en función de las clases.

Hay un marco teórico en el cual las clases se enfrentan. Jauretche decía que sí, que la lucha de clases existe.

No estaba de acuerdo con que éstas llevaran al socialismo, pero si éste viene en forma de socialismo nacional, de ninguna manera iba a estar en contra.

Lo que temía era que el socialismo fuera como en otros países, un socialismo antinacional, el de Nicolás Repetto, el de “Norte-Américo” Ghioldi y el de todo ese mundo.

Creo que dentro del peronismo se cuidaban de nombrar a Marx, cosa que no hacía Arregui, porque él decía “soy peronista porque soy marxista”.

Deberíamos discutir si se puede ser las dos cosas al mismo tiempo, ¿no?

¿Sera por eso el peronismo una Revolución inconclusa?

Claro, un camino.

Las revoluciones nacionales, para asegurarse, tendrían que seguir el ejemplo de Cuba.

Cuba fue una Revolución Nacional y anti-imperialista.

Era una colonia norteamericana que, para asegurar la Revolución, tuvo que expropiar y establecer un régimen fuerte.

¿Cómo ve la CGT después de la movilización del 7 de marzo y el paro del 6 de abril?

Yo soy naturalmente muy optimista.

Creo que el fenómeno de aparición de algunos sindicalistas nuevos va a producir cambios.

Por ejemplo, Daniel Catalano de ATE.

Otro ejemplo, insólito, es el radical Sergio Palazzo de los bancarios, que es una de las mejores figuras.

Pero estamos en una crisis de dirigencia.

Lo conocí personalmente a Juan Carlos Schmid, lo he tratado, hice un prólogo a un libro suyo y, bueno, personalmente le tenía una confianza tremenda.

Lo vi el otro día hablando con Marcelo Zlotogwiazda sobre Cristina, sobre que era parte del pasado.

“¿Quién cree usted que podría ser la figura?” le pregunta Zlotogwiazda.

-“Y, podría ser Randazzo”.

Me dejó una decepción idéntica a la que tuve con Facundo Moyano.

Facundo vino un día al café de la esquina e hicimos un curso de capacitación para los chicos del peaje.

Estaba obsesivo con John William Cooke y, mirá vos, adónde fue a parar, jugando al truco con Susana Giménez…

Lo atrapa el espectáculo.

Yo recuerdo que en aquel tiempo decíamos que Pablo Moyano era una desgracia por lo derechoso; y resultó ser más combativo que Facundo.

Recuerdo al sindicalismo peronista, a toda una generación que levantó las banderas de los documentos de La Falda, Huerta Grande e intentaron sintetizar figuras tan opuestas como Tosco y Rucci. ¿Qué pasó?

Los tienta el sistema, no hay vuelta que darle.

¿No hubo algo de incomprensión por parte de la clase política?

También la hubo, porque muchos dirigentes pensaban que Hugo Moyano era el “negro”.

Hay que recordar que el “negro” Moyano armó el MTA (Movimiento de Trabajadores Argentinos), le hizo la oposición a Carlos Menem y le llenó de trabajadores la 9 de julio para la reelección de Cristina.

Después empiezan las tentaciones, rodearse de tanta gente, ir a una estancia para un asado, empiezan todas las tentaciones del sistema, hoy son las obras sociales.

Sus obras suelen adelantarse a todo. “Discépolo y su época” marcó una manera distinta de contar la historia, el “Socialismo que viene” fue previo al triunfo de Hugo Chávez Frías en Venezuela, y en 2014 escribió “Mauricio Macri, la vuelta al pasado”.

¿Cuál será el título de su próxima obra? (Así tenemos la primicia de lo que vendrá)

La obra que viene es “El pueblo que vuelve”.

Puede tardar poco o mucho, pudiera ser que el fracaso y la idiotez de Macri lleve a que Sergio Massa lo pueda reemplazar, ya que como hombre de la clase dominante es mucho más inteligente y más rápido.

Pero igual no tiene futuro porque el país funciona gracias a la gente que trabaja, y esa gente va tomando más conciencia.

Tengo un gran optimismo por lo que pueda traer el futuro, pero como ya tengo 81 años, si el futuro tarda estoy frito.

SALIO LUCHA OBRERA 11

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Lucha Obrera 11

NO HAY PEOR SORDO QUE EL QUE NO QUIERE VER

Por Fernando Abel Maurente

Era esperable la reacción del gobierno al “paro tan temido.” Lo dijimos desde este espacio. El día después iba a ser relativizado. Señalamos también no debíamos pisar el palito de los resultados mágicos del paro nacional, Que eso iba a provocar un desánimo en las masas. Que era fundamental alentar por un lado un plan de lucha y al mismo tiempo la construcción de un Frente Nacional anti-liberal capaz de dar respuestas político-organizativas-programáticas a una cuestión que excede lo estrictamente reivindicativo.

A partir del mediodía del 6, el triunvirato y el ejecutivo nacional siguieron con otro juego: el bajo o el alto acatamiento.

Era previsible que en las áreas rurales el gobierno jugara de local y en las grandes conglomerados urbanos, el silencio y el desierto de cemento fueran absolutamente visibles. La vida en Barrio Norte continuó como si nada. En los barrios obreros del gran Buenos Aires, paró hasta la pequeña burguesía comercial.

Que la Central de los Trabajadores pusiera sobre la mesa las cifras del acatamiento sin plantear el “día después” habla a las claras que la cúpula cegetista actuó a la defensiva frente al gobierno y frente a los trabajadores, frente a las bases que rompieron el 7 de Marzo la alianza gobierno-triunvirato.

Era más que obvio que el gobierno atrincherado en el Mini-Davos relativizara y hasta minimizara con la chicana, acá estamos los que trabajamos, en realidad, acá estamos los que disfrutamos de la plusvalía. Lo peligroso es que el gobierno se crea y haya comprado que todo está bien. Y que haya salido después del 1A a patotear al pueblo argentino. Que no haya ni siquiera escuchado el silencio de las barriadas obreras. Que el aluvión zoológico que bajó como torrente desde Barrio Norte haya sido la única voz que escuchó el gobierno.

Es peligroso básicamente para el gobierno.

No será necesario desde este lado de la grieta interpretar el doble mensaje desde el poder político. Ya no lo habrá. Se corre el velo de la semicolonia y los actores se ven diáfanos en su miserabilidad.

DE LA ISONOMIA A LOS PALOS…

por Fernando Abel Maurente

Mañana temprano del 6. Día de paro. El paro tan temido? Bromas a Fulvio Pompeo por ese gol errado. Mientras la sufriente bicicleta de Pablo Avelluto, descansaba pocos metros.

Al chori, chori, eran las bromas que se tenía que comer Marcos Peña.

Olivos, reunión de Gabinete. No había nervios. Sí, distensión entre los colaboradores del presidente Macri. La orden judicial había armado a los hombres armados para reprimir, fuertemente a los partidos de izquierda en Panamericana y 197, cordón rojo del Gran Buenos Aires.

Isonomía, era la responsable de que el gobierno neoliberal pasara a la ofensiva, después de haber estado entre las cuerdas durante todo el mes marzo, aturdido. Desde este espacio señalamos, ninguna tregua, ninguna tregua. Un gráfico había operado milagros en el gobierno depredador. Eran los resultados de una encuesta telefónica la que había arrancado sonrisas a las caras largas de los hombres del presidente.

Decía ese gráfico a horas del paro: Macri 52% de imagen positiva y un 43% de imagen negativa . En su peor momento. En el momento en que el gobierno se caía solo. Sin un empujoncito que el triunvirato liberal no se animaba a dar.

Estaba ahí, como el boxeador que cuenta los segundos y espera la campana. Y no. Le dieron la tregua tan temida. Casi se disculparon por haber osado pararle al patrón de la Casa Rosada. 20% de imagen positiva para el triunvirato cegetista. Estos números dispararon las sonrisas. La campana llegó justo a tiempo. El presidente volvía al rincón para tomar oxigeno. Y dar la orden. Saquen a esos troscos de la Panamericana.

64 puntos de imagen negativa habían acumulado los lacayos, mas liberales que los liberales. Un paro en favor de…No en contra de nadie. De casa al baño, del baño a la cama, alentaron los tres sin Dartagnan. Y el macrismo le robó las banderas al general: de Casa al trabajo, alentaban los liberales. Vaya como pueda pero vaya. Los aplausos y los abrazos rubricaron la mañana cuando las cifras de ISONOMIA, la encuesta telefónica epilogaban el informe: el 56% de los 800 encuestados dijo no estar de acuerdo con el paro.

A descorchar la ofensiva, pasemos a la ofensiva, se dijeron. Alegría apresurada, desmedida. Esos números pueden hacerle pisar el palito al presidente iletrado. Pero se largó igual. El oxígeno vino después con el 17 de Octubre oligárquica: las masas informes de Barrio Norte bajaron a darle un mandato a su hombre en la Rosada: palo y palo a los negros. El núcleo duro se había dado cita ese sábado glorioso para el presidente. La Historia ciega a quienes quiere perder, dijo alguien, que no me acuerdo. Pero la Historia sí, se acuerda. Hay muchos ciegos que se transformaron en EX.

 

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El plan de estudio

“Entender el pasado para transformar el presente”

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